EUGENIO AMPUDIA

Ocho años después

       DOT. Eugenio Ampudia expone en Rafael Ortiz

Y es el mismo pero no es igual. Desde 1992 Eugenio Ampudia no presentaba sus obras en Sevilla. Entonces trajo inquietantes animaciones sobre papel y algunas miradas sobre intocables iconos de la historia y el arte reciente. Ahora trae la misma distante elegancia, pero los formatos y el mensaje se han sofisticado. Se han extendido.

En el tránsito al dos mil uno, las imágenes de Eugenio Ampudia abarcan la fotografía, el audiovisual, la red y otros soportes incatalogables. Son, como siempre en este artista, imágenes tan contemporáneas que nos enseñan un trozo de nuestro futuro. Y, sobre todo, del futuro del arte.

El título de esta exposición de la galería de la calle Mármoles ya da la primera señal de lo que contiene. “DOT”, (en su expresión inglesa, el punto que está en todas las direcciones de la red) es una fértil sucesión de sorprendentes imágenes. Algunas proyectan al artista habitando el espacio de la galería convertido así, en una inquietante y permanente presencia.

Otras golpean la mirada del espectador. Lo hacen desde la suma de unos objetos y mensajes que disparan cargas de profundidad. Pistolas encastradas en ordenadores, insectos entintados en medio de un paisaje... son todas, obras que trascienden el formato y van directamente a las sensaciones que percibe el receptor. Y sensaciones no faltan.

Como siempre en este artista, por el fondo de tan variadas propuestas camina una sutil reflexión sobre los mecanismos del proceso artístico. Desde el acto de crear... hasta el mercado.

Desde el artista al espectador. Del comprador a la propia obra. Todo el proceso artístico es agitado y reutilizado. Los elementos de ese proceso terminan por componer su propio discurso crítico.

Inclasificable

El arte de Eugenio Ampudia (Valladolid, 1958) es inclasificable. No se puede decir que sea un pintor, o un escultor, o un fotográfo. Pero nadie puede negar que es un pintor, un escultor, un fotográfo... todo junto y mucho más.

En los últimos años ha sido el responsable de muchas sorpresas. En ARCO ‘95 expuso una alfombra codificada que componía frases según los espectadores caminaban sobre ella.

Dos años antes puso 1.200 pequeñas serigrafías formando un gran cuadro. Cada una de ellas fue sustituida por la imagen del comprador captada por una polaroid. Cuando todas fueron adquiridas, mil doscientos visitantes- -compradores de ARCO formaban parte del paisaje de la Feria.

En otra ocasión colocó una obra formada por 6.340 chupa-chups que, una vez consumidos por todo el que pasaba por allí, dejaba ver un mensaje. También ha creado imágenes en CD-ROM y realizado grabaciones digitales.

Desde hace años, cumpliendo una función más intelectual y a la vez más difundida, colabora en la páginas de Opinión del diario EL MUNDO. En esa ventana conceptual saca todo su repertorio de imágenes con el objetivo de hacer análisis críticos de la actualidad.

La exposición se podrá visitar del 24 de Enero al 3 de Marzo de 2001.

 

 

Volver a Exposición. Eugenio Ampudia